Cuota Simple: un plan de financiamiento. Qué tener en cuenta para gestionarlo correctamente.
- conectadasasesoria
- 6 feb 2025
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Con el lanzamiento del programa Cuota Simple, los comercios se enfrentan a una nueva oportunidad para ampliar su base de clientes, permitiendo que los consumidores paguen en cuotas. Sin embargo, es crucial que los comerciantes comprendan todos los costos involucrados en este tipo de operación, para evitar que la opción de pago en cuotas termine afectando su rentabilidad.

Al ofrecer pagos en cuotas, se deben considerar varias variables que impactan directamente en el precio final. Primero, es esencial tener en cuenta las tasas asociadas al programa Cuota Simple, las cuales varían según la cantidad de cuotas elegidas (3, 6, 9 o 12 cuotas). Estas tasas afectan directamente el monto que el comercio recibirá por la venta, por lo que es fundamental calcular cómo impactan en el precio de los productos.
Otro factor clave es la posición frente al IVA. Dependiendo de si el comerciante es Monotributista, Responsable Inscripto o una Sociedad Comercial, las implicaciones fiscales pueden variar. Por ejemplo, los comerciantes que son Responsables Inscripto o Sociedades Comerciales tienen la posibilidad de recuperar parte de los costos a través del crédito fiscal del IVA, lo cual ayuda a compensar los gastos adicionales derivados de las operaciones en cuotas.
También es importante no pasar por alto el impacto de los Ingresos Brutos, un impuesto que varía según la provincia en la que el comercio opere. La alícuota correspondiente a cada jurisdicción debe ser incluida en el cálculo, ya que el comercio tiene la responsabilidad de cubrir este impuesto sobre las operaciones realizadas.
Para no incurrir en pérdidas, los comerciantes deben asegurarse de que, al fijar el precio de sus productos, estén cubriendo todos estos costos adicionales. Esto incluye las tasas del programa Cuota Simple, los costos asociados a Ingresos Brutos y la tasa municipal, además de tener en cuenta la posición del IVA. Si no se toman en cuenta estos factores, el precio final podría no ser suficiente para cubrir los costos operativos, lo que resultaría en pérdidas para el negocio.
En última instancia, el comercio debe fijar precios que le permitan mantener la rentabilidad, aún cuando se ofrecen pagos en cuotas. Este tipo de decisión debe basarse en un análisis cuidadoso de todas las variables fiscales y operativas, para asegurarse de que el comercio no se vea afectado por la opción de pago en cuotas, sino que, por el contrario, pueda aprovecharla como una ventaja competitiva. Ofrecer cuotas puede ser una excelente estrategia para atraer a más clientes, pero solo si se gestiona correctamente, teniendo siempre en cuenta todos los costos asociados.





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